
Lo
cierto es que, muchas películas de esta envergadura priorizan el hecho de entretener, dejando
en segundo plano a la historia en sí, trayendo como consecuencia películas para el olvido
(Iron Man 2 y 3, Spider-Man 3, Los Cuatro Fantásticos). Sin embargo, hay unas cuantas cintas
que han dejado marca, gracias a su excelente manejo de la historia, su
fidelidad al cómic, personajes que
interpretan a la perfección su papel (El Caballero de la Noche, Watchmen, X-Men: Días del Futuro Pasado). A
fin de cuentas los cómics son obras de arte, y su adaptación a la pantalla grande debería rendirle homenaje al
gran trabajo que hicieron los artistas que convirtieron las historietas de 5
centavos cuyo único propósito era entretener a
pilluelos, en un arte complejo y con líneas narrativas muy bien elaboradas.
“Batman
v Superman: El amanecer de la justicia”, generó muchísima expectación al momento en el que se anunció. Los fans se volvieron
locos al enterarse de que por fin iban a ver el duelo de dos titanes como lo
son Batman y Superman. Los fanáticos de los cómics sabían muy bien que esta película tendría como base “The Dark Knight Returns”,
considerado como uno de los mejores cómics en la historia, desarrollado por Frank
Miller y Klaus Janson. El cineasta Zack Snyder (300, Watchmen) sería el encargado de
dirigir esta película y cargar con el enorme
peso de no decepcionar a los millones de fanáticos que esperaban con ansia este filme.
Esta
cinta se vendió muy bien, no porque
iba a aparecer una nueva Mujer Maravilla ni porque Luthor estaba de regreso o
incluso para ver al atroz Doomsday. Todos quieren ver esta cinta por la pelea
entre Batman y Superman. Esta secuencia no decepciona, me parece que es la
mejor de la película, sin embargo, me
parece que la manera en que terminan dicha pelea no es la más óptima. Y este mismo problema
es lo que hizo que esta cinta perdiera validez e interés. A lo largo de la
historia vemos que Snyder logró desarrollar buenas ideas, pero la conclusión de las mismas son
mediocres, en algunos casos muy estúpidas, dejando caer su línea narrativa en la
secuencia de la pelea.
En
aspectos técnicos, la cinta queda a
deber. La fotografía es buena, pero no al
nivel de “Watchmen”. Y por
desgracia la música compuesta por Hans
Zimmer y Junkie XL, no es la mejor para este filme. Es cierto que es muy
complicado para un compositor componer el score para dos diferentes sagas de
Batman, pero difícil no es sinónimo de mediocre. Los
efectos especiales están muy bien realizados, sin embargo, me parece que hay varias secuencias
en las que la cámara lenta está de sobra.
Desgraciadamente
desperdiciaron material glorioso que pudieron hacer uso en esta entrega, pero
cuando una película nace con la idea de
convertirse en un evento a cualquier precio. Esto provoca que en no pocas
ocasiones se cometan errores graves al centrarse únicamente en ese objetivo en
lugar de intentar crear algo con la calidad y el interés suficiente para
conseguirlo de forma natural.