jueves, 5 de mayo de 2016

¡Ave, César!: "Época manchada por un humor ácido"

A lo largo de sus carreras fílmicas, los hermanos Coen se han caracterizado por engendrar cintas que cargan con una comedia negra muy peculiar. Desde la manera en que están desarrollados los personajes, cómo está escrito el guión, los encuadres que usualmente utilizan. Ahora nos presentan este nuevo trabajo, “¡Ave, César!”, el cual toma lugar en el Hollywood de los años 50. La historia gira en torno a uno de los grandes estudios de la década, el cual pretende hacer una gran superproducción de romanos protagonizada por una gran estrella (George Clooney), pero dicho actor es secuestrado durante el rodaje.


El filme nos transporta muy bien a la década de los 50, cuando apenas empezaban las superproducciones de los grandes estudios americanos. Se podría decir que es una parodia del viejo Hollywood, y al mismo tiempo un homenaje. La línea narrativa de la película sigue a Eddie Mannix (Josh Brolin), jefe del estudio, a quien se le viene el mundo encima cuando le dan el aviso de que su actor estelar ha sido secuestrado, mientras filmaban la película que pretende dejarle millones de dólares al estudio.


Dentro de este mundo de la farándula nos topamos con otras celebridades trabajando en su respectiva película. Como Burt (Channing Tatum), protagonizando un musical de marineros, la guapa DeeAnna Moran (Scarlett Johansson) haciéndola de sirena, el vaquero más codiciado de Hollywood, Hobie Doyle (Alden Ehrenreich). Al igual que el aclamado director Laurence Laurentz (Ralph Fiennes), y la efímera aparición de Joseph Silverman (Jonah Hill), simplemente un elenco majestuoso.

 
En aspectos técnicos no hay ningún reproche. La fotografía del maestro Roger Deakins es inmejorable. El diseño de producción es bastante bueno, de verdad te sumerges en la década dorada de Hollywood. La edición de sonido cumple, como en todas las obras de los hermanos Coen, al igual que la banda sonora, a pesar de no ser la mejor de sus filmes.

“¡Ave, César!” es divertida, con puntadas muy buenas, con personajes cínicos y tiernos. Tiene tanto de crítica como de añoranza, empero, no se alcanza a ver o apreciar que la obra en cuerpo entero funcione. Sí, la sátira está muy bien servida, pero no va mucho más allá, se queda en la superficie. El primer acto transcurre en un terreno que parece que puede volar, sin embargo, no lo hace. Sólo vemos una colección de anécdotas súper cargadas de un humor ácido, con uno que otro altibajo en el camino. No es de las mejores películas de los Coen, a comparación de lo que nos tenían acostumbrados.



Es una cinta que te diviertes al verla, ya que es una golosina visual, con personajes cómicos muy bien elaborados, pero en su conjunto se queda corto, empero, es una carta de amor brillante a una época pasada del cine.

martes, 19 de abril de 2016

Desierto: "Un thriller seco y desértico"

Con todo el odio aglomerado hacia el candidato a la presidencia norteamericana, Donald Trump, era de esperarse que saliera a la pantalla grande una película teniendo como intención mostrar las terribles condiciones en las que los mojados tratan de cruzar la frontera en busca de una mejor vida. Jonas Cuáron, hijo del ganador del Oscar, Alfonso Cuarón, es el responsable de moldear este trabajo, teniendo como respaldo una fuerte campaña en contra de Trump y el muro que pretende construir en la frontera.


 “Desierto” narra los acontecimientos ocurridos de Moisés (Gael García Bernal) junto con otros indocumentados, los cuales están cruzando a pie un estrecho camino de la frontera entre México y Estados Unidos buscando tener nuevas oportunidades del otro lado y reencontrarse con sus seres queridos. No obstante, dicho grupo es descubierto por Sam (Jeffrey Dean Morgan) un "vigilante" demente que disfruta eliminando a los migrantes. Ante la inclemencia del desierto, Moisés y Sam se enrolan en una persecución, bastante duradera cabe destacar, en la que el más fuerte será el que logre sobrevivir.

Está más que presente algunos rasgos característicos y el estilo de Alfonso en su hijo Jonás, respecto a la tensión física que sufren los personajes. Empero, el desarrollo de la trama carece de habilidad para sobrellevar una situación que se repite a lo largo de toda la cinta. Comienza bien, presentando a los personajes sin dar muchos detalles de los mismos. El problema es cuando llegamos al climax, a la persecución entre el gringo francotirador y los migrantes. Me parece que Cuarón exagera demasiado en querer hacer esta caza muy intrigante y llena de tensión, ya que al final resulta ser muy tedioso el asunto.

La locación para la filmación es muy buena, un desierto con espacios planos y amplios para filmar. La fotografía logra captar gran parte de este calor y sequedad desértico. Además de que hay uno que otro atardecer y amanecer que logra llamar la atención de tu vista, sin embargo me parece que no logra funcionar como conjunto, si lo que pretendía Jonás era desarrollar una película que te mantenga al filo de la butaca, tal y como lo hicieron en “Gravedad”. 


“Desierto” fracasa rotundamente en querer llevar a la pantalla grande la premisa de una de las tantas historias de migración que ya hemos visto antes, ya que cuando rolan los créditos nos quedamos con una sensación de indiferencia,  no logramos empatizar del todo con los mojados. Pretende tomar al toro de los cuernos y mostrarnos una visión nueva y diferente de los inmigrantes, no obstante, simplemente resulta ser una película unilateral y unidimensional. Es rescatable la actuación de Gael García Bernal, a pesar de que no ha sido para nada su mejor trabajo actoral.

miércoles, 6 de abril de 2016

Chronic: "Profundo retrato emocional"

En los últimos años hemos sido testigos del asombroso éxito que han tenido varios directores mexicanos que llevan poco tiempo en el medio, pero debido a su talento y trabajo, han sido reconocidos y premiados mundialmente. Un caso particular es el de Michel Franco, que ya ha sido dos veces premiado en Cannes, y uno de ellos se lo debe al trabajo realizado en su última cinta “Chronic”. La película narra la vida de David (Tim Roth), un enfermero introvertido y con tendencia a la depresión.

 La labor de David es ayudar a pacientes terminales, éste los acompaña hasta el fin de sus días, lo cual ocasiona que se encariñe mucho con sus pacientes. Y al mismo tiempo en el que trabaja con sus diferentes enfermos, éste trata de retomar la relación con la familia que abandonó.  Tocando un tema muy fuerte, Franco nos vuelve a deslumbrar con este proyecto que fue acreedor a Mejor Guión en Cannes.


Directo al grano, el guión de la cinta es para ponerse de pie. Michel nos presenta al protagonista de una manera idéntica a la personalidad del mismo, introvertida, tímido, cerrado, nada de detalles de su vida. Todo lo vamos descifrando y descubriendo conforme el filme transcurre. La manera en que el mexicano filma sus películas es muy particular, con fotografía fija lo cual hace que las escenas se extiendan a pesar de que parezca que ya fue suficiente ese plano o encuadre. Durante toda la cinta no escuchamos ninguna banda sonora,  ningún soundtrack, todo es sonido ambiental y la voz de los actores. Ocasionando así que nos mantengamos inmersos en la trama
de la cinta.

La actuación de Tim Roth le pone algo vidrioso e intrigante al personaje de David, lo cual hace que nos mantenga a la expectativa de lo que vamos a escuchar o ver.  Indudablemente Tim requirió de una preparación mental y física para sobrellevar estas situaciones muchas veces lamentables y dolorosas.  Aunque “Chronic” resulte deprimente, sin duda alguna es una película que te hará vibrar por dentro ya que es un sensible retrato sin rodeos sobre un tema con muchas dimensiones morales interesantes a tener en cuenta.


“Chronic” es una película profunda, Michel Franco sorprende con una fría disección del tiempo antes de la muerte.  A pesar de que el final nos deja un tanto indiferentes, no hay que olvidar el inteligente y delicado estudio que vemos en el final emocional de un hombre. Además de que esta cinta es una muestra perfecta de la tensión psicológica, así como una provocativa contribución al debate en curso sobre la eutanasia del ser humano.  Una obra sombría, insondable, sobria, y más que nada real, en toda la extensión de la palabra.



domingo, 27 de marzo de 2016

Batman v Superman: El Amanecer de la Justicia - "Otra Kryptonita para el Género"

Durante los últimos años hemos sido testigos de la creciente popularidad que han tenido las adaptaciones de los cómics de superhéroes a la pantalla grande y pequeña. Muchos cineastas se han manifestado en contra de dichas películas, argumentando que estas provocarán el genocidio del cine como lo conocemos. No obstante, me parece que este género que se estableció firmemente la década pasada, puede brindarle al séptimo arte mucho más de lo que se cree.

Lo cierto es que, muchas películas de esta envergadura priorizan el hecho de entretener, dejando en segundo plano a la historia en sí, trayendo como consecuencia películas para el olvido (Iron Man 2 y 3, Spider-Man 3, Los Cuatro Fantásticos). Sin embargo, hay unas cuantas cintas que han dejado marca, gracias a su excelente manejo de la historia, su fidelidad al cómic, personajes que interpretan a la perfección su papel (El Caballero de la Noche, Watchmen, X-Men: Días del Futuro Pasado). A fin de cuentas los cómics son obras de arte, y su adaptación a la pantalla grande debería rendirle homenaje al gran trabajo que hicieron los artistas que convirtieron las historietas de 5 centavos cuyo único propósito era entretener a pilluelos, en un arte complejo y con líneas narrativas muy bien elaboradas.

“Batman v Superman: El amanecer de la justicia”, generó muchísima expectación al momento en el que se anunció. Los fans se volvieron locos al enterarse de que por fin iban a ver el duelo de dos titanes como lo son Batman y Superman. Los fanáticos de los cómics sabían muy bien que esta película tendría como base “The Dark Knight Returns”, considerado como uno de los mejores cómics en la historia, desarrollado por Frank Miller y Klaus Janson. El cineasta Zack Snyder (300, Watchmen) sería el encargado de dirigir esta película y cargar con el enorme peso de no decepcionar a los millones de fanáticos que esperaban con ansia este filme.

La historia se desarrolla 18 meses después de los acontecimientos ocurridos en “Man of Steel”, cuando Superman (Henry Cavill) le estaba dando una golpiza a Zod. Snyder fue inteligente y vio la oportunidad de retomar uno de los elementos más criticados de “Man of Steel”, la destrucción estrepitosa de la ciudad, y convertirlo en un catalizador narrativo. El cual le da motivos al mundo de cuestionar el rol que tiene Superman, y en el caso de Batman (Ben Affleck), éste se pregunta si la presencia de el hombre con capa roja es nociva para la ciudad. Por lo tanto, Bruce Wayne no confía para nada en el alienígena con poder absoluto, y Superman sigue sin comprender por qué nadie lo entiende.

En lo que se va preparando el cuadrilátero para que estos dos se den con todo, también aparece Diana Prince (Gal Gadot), quien se mantiene incógnita casi toda la película, hasta que se pone su armadura. Digamos que, está en esta cinta simplemente para dar hincapié a lo que va a ser “La Liga de la Justicia”, ya que en la historia del filme no tiene mucho protagonismo. Lex Luthor vuelve a la pantalla grande, después de que Kevin Spacey hiciera dicho papel en “Superman Regresa”. Ahora es el turno del joven Jesse Eisenberg de interpretar a este querido personaje de la saga DC y acérrimo villano de Superman. La verdad desconozco la personalidad de Luthor como personaje, pero me parece que el papel que hace Eisenberg, haciéndola de sociópata adinerado no le queda del todo bien, además de que su actuación es un poco exagerada. Y Lois Lane (Amy Adams) fue un total desperdicio en la cinta.

Esta cinta se vendió muy bien, no porque iba a aparecer una nueva Mujer Maravilla ni porque Luthor estaba de regreso o incluso para ver al atroz Doomsday. Todos quieren ver esta cinta por la pelea entre Batman y Superman. Esta secuencia no decepciona, me parece que es la mejor de la película, sin embargo, me parece que la manera en que terminan dicha pelea no es la más óptima. Y este mismo problema es lo que hizo que esta cinta perdiera validez e interés. A lo largo de la historia vemos que Snyder logró desarrollar buenas ideas, pero la conclusión de las mismas son mediocres, en algunos casos muy estúpidas, dejando caer su línea narrativa en la secuencia de la pelea.



En aspectos técnicos, la cinta queda a deber. La fotografía es buena, pero no al nivel de “Watchmen”. Y por desgracia la música compuesta por Hans Zimmer y Junkie XL, no es la mejor para este filme. Es cierto que es muy complicado para un compositor componer el score para dos diferentes sagas de Batman, pero difícil no es sinónimo de mediocre. Los efectos especiales están muy bien realizados, sin embargo, me parece que hay varias secuencias en las que la cámara lenta está de sobra.

 “Batman v Superman: El amanecer de la justicia” no es la película que todo fanático se esperaba. A lo mejor cumple su cometido, que era presentar a este tridente de héroes para empezar a construir el camino hacia “La Liga de la Justicia”. Lo rescatable es que Gal Gadot le queda perfecto el papel de Mujer Maravilla. Y Ben Affleck logra interpretar a Bruce Wayne de forma inmejorable, ganándose la confianza de todos los fans, al saber que es el actor idóneo para realizar el papel de Batman.


Desgraciadamente desperdiciaron material glorioso que pudieron hacer uso en esta entrega, pero cuando una película nace con la idea de convertirse en un evento a cualquier precio. Esto provoca que en no pocas ocasiones se cometan errores graves al centrarse únicamente en ese objetivo en lugar de intentar crear algo con la calidad y el interés suficiente para conseguirlo de forma natural.